No siento pena por el Chucho Benítez…

Christian Benítez, junto a su suegro Cléver Chalá. Festejan el primer gol profesional del Chucho, allá en septiembre del 2005

Christian Benítez, junto a su suegro Cléver Chalá. Festejan el primer gol profesional del Chucho, allá en septiembre del 2005. Foto oportuna, como siempre, de Diego Pallero

No siento pena por el Chucho Benítez. Lamento su muerte, pero sin llorar. Brindo por su fútbol, sus goles y sé que su recuerdo no se derretirá.

Quien me convoca un dolor enorme es Liset, esa viuda jovencísima, lanzada al abismo de las tristezas más oscuras, no solamente por la muerte de su compañero, sino por todo lo que vivió en esas horas aciagas. Los tres niños huérfanos me inspiran también tristeza. No tendrán conciencia de lo que pasa hoy. Verán a los grandes ir de lado a lado, mientras su padre es un cuerpo inerte y frío, que viaja de Doha a Quito a buscar morada final.

Estos chiquitos, con los años, sabrán con detalles lo que pasó. Incluso, de lo absurda que fue la muerte de su padre. Sentirán impotencia, desesperación.

¿Quiénes estarán con ellos? Su madre, la familia más cercana y… no se me ocurre nada más. Es que ahora, el Chucho sigue siendo popular. Su muerte lo disparará a un altar de idolatría colectiva. Pero, ¿eso paga la ausencia paternal que sentirán sus hijos, que influirá en su educación?

A Liset Chalá no se le murió el Chucho. Se le murió su esposo. A los niños no les faltará el goleador del América y la Selección, les faltará papá, la guía natural de sus pasos. Si quitamos empaques y envolturas, la muerte de Benítez es, básicamente esto: un padre de 27 años que deja tres niños huérfanos y una viuda joven.

Al Chucho, la muerte le hizo un guiño. Y eso basta para dejar este mundo. Él ya no sufre. En cambio, a sus hijos y a su esposa, esa misma muerte les empujó por un barranco, les cubrió de tierra y les golpeó con un martillo gigante. Ellos, de repente, recién empezaron a sufrir… porque la vida es corta y la muerte mucho, mucho más larga.

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2 Respuestas a “No siento pena por el Chucho Benítez…

  1. Fiel a tu estilo, pero a ciertos lectores los espantas con el título. El ecuatoriano es muy sentimental …
    Sabías que te insultarían sin leer el artículo, y no dudastes un segundo en burlarte de ellos. Vive con las críticas, buenas y malas, es parte natural del periodismo. Pienso que sobra que hagas algunos RT, pero esto es mi humilde opinión.
    Saludos!

  2. Muy cierto amigo, Ecuador encontrara otro goleador y saldran muchos jugadores mas, pero sus hijos no encontraran otro padre y la pobre Liz no tendra otro Chucho, siento pena por ellos. Durisimo…

    Gran articulo y muy cierto,
    Saludos

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