Archivo mensual: mayo 2014

Cinco razones para el triunfo del Real Madrid

Ancelotti y la corona merecidamente lograda (foto www.realmadrid.com)

Ancelotti y la corona merecidamente lograda (foto http://www.realmadrid.com)

El título de Europa está en manos del equipo que mejor supo aprovechar las circunstancias. ¿Qué llevó a Real Madrid a imponerse, pese a que llegaba en medio de la desconfianza general, a la final de la Champions League? Cinco hechos decisivos:

1. Fue superior futbolísticamente

El Real Madrid tuvo un primer tiempo deplorable, que terminó con una comprensible derrota. Sin embargo, la única diferencia con el Atlético de Madrid fue el error clamoroso de Iker Casillas. De ahí, el trámite del encuentro fue parejo, lo que explica que el Atlético tampoco fue una luz. En el segundo tiempo, gracias al empuje y la dinámica del argentino Ángel di María, el Madrid le puso valor agregado a su juego. Sergio Ramos trascendió para la historia, encontró un espacio en los inolvidables, no solamente por el gol.

2. Fue superior físicamente El Atlético de Madrid no fue fiel a su idea futbolística. A lo largo de la Champions, fue un equipo compensado, eficiente en la marca desde el terreno rival. En Lisboa dejó a un lado esta premisa, para replegarse y defender el gol de Diego Godín. Sin un plan alternativo, poco a poco el equipo de Diego Simeone se fue arrinconando y terminó perdiendo los papeles. Mientras, el Madrid tuvo un despliegue admirable, corrió parejo de principio a fin, jamás renunció a ir hacia adelante, ni siquiera cuando apareció confundido y extraviado, sobre todo en el primer tiempo. De ahí el marcador final, tan notorio.

3. La presencia (y la salida) de Diego Costa

Para bien del fútbol, Simeone reconoció como un error el haber alineado a Diego Costa, un jugador que no estuvo ni siquiera al 100% de su nivel físico. A una final deben comparecer elementos que estén completos, en todo sentido (físico, deportivo, mental, deportivo). El cambio, al minuto 9, terminó siendo un ingrediente anímico a favor del Real, que vio como su rival debía recomponer todo a partir de su jugador más emblemático. En cambio, el Atlético se encontró con que tenía todo el partido encima y un cambio menos, que mucha falta le terminó haciendo al final.

4. El precio de la historia

Que, antes del partido,  el Real Madrid tuviera 9 coronas europeas y el Atlético  de Madrid ninguna es un hecho que no se puede pasar por alto. Salvo excepciones (que son eso, hechos que acontecen muy de cuando en cuando), el valor de los títulos, de la tradición es un factor decisivo, sobre todo cuando el equipo de más blasones viene en supuesta inferioridad. Este fue el caso, ya que el Madrid venía de perder en forma vil la Liga, mientras el Atlético la ganó con sobra de merecimientos.  El equipo  de Ancelotti equiparó todo ese clima previo con su trayectoria histórica impecable.

5. Espíritu + Fútbol > Espíritu nomás

¿Cómo pudo el Madrid obviar la inseguridad de Casillas? Con una defensa férrea, decidida y esforzada, que además de su excelente nivel deportivo (Varane debe ser uno de los mejores defensas centrales del mundo), se puso una batería extra: la de la garra. Pero, ¿qué habría sido del Real sin la calidad de Varane, Marcelo, di María y con “garra”? No mucho. Apenas un equipo batallador que habría terminado sucumbiendo gracias al error de su arquero. Aparte de la mejora del rendimiento defensivo, el Madrid ganó porque compuso su dinámica ofensiva, gracias a di María y Bale. Y eso es algo que no se logra exclusivamente con indaves, sino con experticia y calidad, la que afloró en los momentos más difíciles.

Hora y media antes, lo tenían todo  perdido. (foto www.realmadrid.com)

Hora y media antes, lo tenían todo perdido. (foto http://www.realmadrid.com)

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¿Por qué se llaman así los estadios del Ecuador?

Estadio Olímpico Atahualpa.

Estadio Olímpico Atahualpa. (Fuente El Comercio)

Leemos a diario: “entrenó en el Capwell”, “jugarán en el Rafael Vera Yépez”… ¿Alguna vez nos hemos detenido a pensar por qué los estadios de nuestro país llevan los nombres que llevan?

En este pequeño informe les dará alguna pista sobre esos nombres que usamos frecuentemente.

Esmeraldas:
Folke Anderson. Agroexportador bananero sueco, dueño  de la compañía Astral, que donó el terreno para la construcción del estadio.

Portoviejo:
Reales Tamarindos. Homenaje al tradicional nombre alternativo que tuvo la ciudad desde su fundación española.

Manta:
Jocay. Homenaje al nombre aborigen de la ciudad, cuyo significado es “El lugar de los peces”

Chone:
Los Chonanas.
 Homenaje al pueblo aborigen que se ubicaba en la zona de Chone.

Guayaquil:
Isidro Romero Carbo.
Directivo de Barcelona entre 1982 y 1996, factor de la construcción del estadio.

George Capwell. Fundador del Club Sport Emelec y constructor del estadio.

Estadio Alberto Spencer (foto El Comercio)

Estadio Alberto Spencer (foto El Comercio)

Alberto Spencer. El jugador más importante de la historia del fútbol ecuatoriano.

Durán:
Pablo Sandiford. El basquetbolista más notorio de la historia deportiva nacional.

Quevedo:
Siete de Octubre: Día de la Cantonización de la ciudad.

Babahoyo:
Rafael Vera Yépez: 
Futbolista amateur, nativo de la ciudad.

Machala:
Nueve de Mayo:  Día del Combate de las Carretas

Quito:
Atahualpa: El último gobernante de los Incas.

Rumiñahui: Conquistador indígena.

Gonzalo Pozo: jugador de Aucas, la Selección y el fútbol colombiano en los años 50

Santo Domingo de los Tsáchilas:
Etho Vega: expresidente de la liga cantonal de Santo Domingo

Latacunga:
La Cocha: Sitio donde se ubica el estadio

Estadio Bellavista (Foto: El Heraldo)

Estadio Bellavista (Foto: El Heraldo)

Ambato:
Bellavista: Barrio donde se ubica el estadio

Azogues:
Jorge Andrade Cantos: Alcalde de la ciudad entre 1978-1984

Cañar:
26 de Enero: Día de inicio de la guerra del Cenepa

Cuenca:
Alejandro Serrano Aguilar: exalcalde, exvicepresidente y pionero del fútbol profesional cuencano

Loja:
Reina del Cisne:
Principal devoción católica de la región

Tena:
Leonardo Palacios: jugador de Aucas y la Selección en los años 60, oriundo de la zona.

Puyo:
Víctor Hugo Georgi: Futbolista amateur nativo de la zona

Estadio Víctor Giorgi (Puyo)

Estadio Víctor Giorgi (Puyo)

New York en dos ruedas (con soundtrack)

Así se estacionan las bicis, cada una en su "hangar".

Así se estacionan las bicis, cada una en su “hangar”.

¿Puede haber mejor forma de recorrer una ciudad que una bicicleta? No creo. Si dispones de calles planas, mapa o alguna ayuda para ubicarte bien, solamente te hace falta una bici y vas a ver lo bien que lo pasas y lo inolvidable que será la experiencia.

Estoy en Nueva York. Acá Citibank promueve un servicio de bicicletas compartidas tipo Biciq, sobre el cual indagué antes de venir. Afiliarse es sencillo: pagas USD 10.83 por un día de uso ilimitado de la bici. También hay cuota de uso semanal y también la suscripción anual.

Si quieres afiliarte, vas a cualquiera de las tantísimas estaciones que hay en Manhattan (el centro de Nueva York). Caminando por ahí las vas a encontrar. Hay una pantalla y una ranura para la tarjeta de crédito, la única forma de adquirir la membresía. Una vez que haces el procedimiento para pagar, pides un código. La máquina te lo imprime y te acercas a la bici de tu elección.

Las bicicletas están aseguradas con candados electrónicos. Para destrabarlas y usarlas, debes meter pasar la misma tarjeta de crédito que usaste para afiliarte y digitar el código que te imprimieron en la estación. A los que se afilian anualmente, en lugar de la tarjeta les dan una llave plástica, con la que acceden directamente a sacar el vehículo, sin digitar código.

Las estaciones siempre estaban bien surtidas.

Las estaciones siempre estaban bien surtidas.

Las normas son claras. Debes seguir el sentido del tráfico, dar prioridad a los peatones y no treparte a las veredas. Si sabes que NY es la ciudad de la Tolerancia Cero, pocas ganas te van a dar de violar las reglas. Te expones a altas multas.

Nueva  York es planita, de anchas y largas avenidas en perfecto estado. Por ahí, en zonas como Chinatown, Soho, hay una que otra calle empedrada que te va a hacer problema. Otro lío es que las ciclovías son relativamente escasas (para el tamaño de la ciudad), no están bien señalizadas y se confunden fácilmente con la calzada que utilizan los autos.

El tráfico es tupido, duro y temerario. Los taxistas van al límite de la velocidad. Hay muchos buses, camiones que se meten y parquean sin asco en las ciclovías, motos y carros deportivos. No menos de dos veces pude ver como arrastraban ciclistas en la calle 42.

En plena ruta.

En plena ruta.

Puedo decir, no sin orgullo, que al inicio fui un usuario pudoroso, responsable y discreto. Una vez que tomé confianza, me volví un energúmeno más, que interceptaba a los taxis, se cruzaba con semáforo rojo y que hacía carreritas con las otras bicis. ¿Miedo? Claro, pero pensaba que, por último, que es preferible que me  atropelle acá un Hummer o una Limousina antes que un Aveo o un Corsa en Quito.

Por cierto, las bicicletas son buenísimas. Azules, livianas, suaves para manejar, tres marchas, con un espacio para poner carga en el volante y señalización lumínica para las noches.

Si no conoces la City, te recomiendo que consigas un mapa para ubicarte bien y no pierdas valioso tiempo tonteando. Pasa que tienes media hora de tiempo para usar la bicicleta entre que la sacas y la vuelves a parquear. Si usas más de media hora, te cobran una especie de multa muy alta. Si vas a parquear y la estación está llena, hay la opción de pedir 15 minutos de gracia hasta buscar una vacía.

En las estaciones, hay pantallas digitales que te indican las estaciones más cercanas y otros detalles. Aparte, es posible descargar una aplicación para teléfonos que es muy útil. De todas las cientos de estaciones que miré al pasar y usar, solamente dos estaban dañadas: una al frente del hotel Plaza, en la Quinta Avenida (no leía la tarjeta de crédito) y otra en Hell’s Kitchen (pantalla rota). El servicio funciona 24 horas.

La experiencia es indescriptible. Sentir la energía de Park Avenue, Quinta Avenida y demás vías te convierte en un actor más de la ebullición de una las ciudades más vivas del mundo (a mi criterio, apenas superada por Hong Kong).

Eso devenga perfectamente los USD 10,83 diarios que pagas. Puedes llegar a todos los puntos turísticos y la media hora es suficiente para movilizarte entre un sitio y otro. Toma en cuenta que no hay límite, pues puedes parquear tu bici y sacar otra inmediatamente, lo cual es muy útil si quieres hacer un viaje largo.

Tras recomendarte este servicio si van a la Gran Manzana, también te pongo el soundtrack que tenía cargado en mi dispositivo y que escuché los dos días que hice el recorrido. Fue una compañía perfecta, creó un ambiente único:

  1. Never can say goodbye (Gloria Gaynor)
  2. Hey Song (Gary Glitter, pero la versión en vivo)
  3. The best (Tina Turner)
  4. Don’t  stop (Fleetwood Mac)
  5. The Fuzz (Frank de Vol)
  6. Sing Sing Sing (Benny Goodman)
  7. Spanish Flea (Herb Alpert)
  8. Tonight (New Kids on the Block)
  9. Only You (The Platters)
  10. 76 Trombones (Andre Rieu)
  11. Living in America (Gary  Glitter)

Y…obviamente…. a todo volumen….

  1. New York, New York (Frank Sinatra)
Sexta Avenida, listo para emprender veloz pique en medio de ese taxi.

Sexta Avenida, listo para emprender veloz pique en medio de ese taxi.

Si cicleando por NY oyes este set, te vas a sentir como Michael Bloomberg o Bill di Blasio, el dueño de la City.

Un golpe a la tradición futbolera (columna de Últimas Noticias)

EXPLICACIÓN

Quienes leen este blog, se darán cuenta que nunca subo mis dos columnas semanales que publico en Últimas Noticias. No hay razón de hacerlo porque me pagan (lo suficiente) para escribir en el Diario y al Diario le pertenece todo cuanto escriba ahí.

Sin embargo, esta vez hago una excepción. Voy a publicar la columna del 1 de mayo por dos razones especiales: A) fue un día feriado, donde el Diario no circula mucho y, B) el tema que trata -el cierre de Nueva Emisora Central- ha suscitado un buen debate.

Con ustedes…

UN GOLPE A LA TRADICIÓN FUTBOLERA

Salió del aire la programación deportiva de Nueva Emisora Central. El hecho es doloroso y triste, sobre todo para aquellos que tenemos entre 30 y 50 años y que nuestra afición al fútbol se cimentó, en buena parte, gracias a la programación de esa radio.

Entre los años 70 y 90, en el Atahualpa se escuchaban dos voces: la de Carlos Efraín Machado en Central y la de Alfonso Laso en Radio Quito. Cada uno tenía su público. Mientras Machado era el dueño de las clases populares, Laso era la voz favorita de la élite.

Pero Central era la antena favorita para las transmisiones internacionales, al punto de ser matriz para Quito para la transmisión de los mundiales de 1978,1982,1986, 1994 y 2002. Tras el retiro y muerte de don Carlos y la salida de su hijo Roberto, la radio empezó a venirse abajo. Hoy, solo cenizas quedan. Algo del fútbol quiteño murió ayer.

 

La radio deportiva en AM está condenada a morir

Media historia de la radio quiteña está en esta foto. Carlos Machado y Alfonso Laso, dos estilos opuestos, dos mercados distintos. Lìderes igual. Desde que ellos se fueron, nada fue igual.

Media historia de la radio quiteña está en esta foto. Carlos Machado y Alfonso Laso, dos estilos opuestos, dos mercados distintos. Lìderes igual. Desde que ellos se fueron, nada fue igual. (Foto Últimas Noticias)

Voy a hablar de lo que viví. Cuando entraba al Atahualpa, allá a finales de los 80, varios eran los que no tenían su radio de transistores en las orejas. No faltaban, claro está, los más afrentosos que cargaban en el hombro grabadoras de bailarín de breakdance. Esos, juro que la memoria no me traiciona, eran generalmente auquistas.

De esos transistores o grabadoras salían básicamente dos voces: la de Alfonso Laso y la de Carlos Efraín Machado.

Cada quien tenía su público. A Don Carlos lo escuchaban casi todos –por no decir todos- los que tenían grabadoras gigantes. Eran los más ruidosos y el relato pícaro del jefe de Nueva Emisora Central se podía seguir varios metros a la redonda. Era la gente del sur, las clases populares, los comerciantes, los choferes.

El público de Don Alfonso pertenecía a esa austera clase media-alta quiteña. Los profesionales del sector público que vivían de la avenida Patria hacia el norte, los estudiantes universitarios. Los liguistas que ya poblaban la general noroccidente tenían el radio al oído con la señal de Radio Quito.

Mi papá era medio disidente. Primero, porque cuando íbamos al fútbol (tripletas sabatinas, por lo general) no escuchábamos la radio y si queríamos saber algo lo oíamos en algún parlante de las cercanías. Segundo, porque él no seguìa ni a Laso ni a Machado y para las programaciones diarias de medio día, las que oíamos en el auto cuando me iba a retirar a la escuela, prefería Tarquideportes.

¿Fútbol en Frecuencia Modulada? Una aberración para la época. La FM estaba dividida entre los románticos de Onda Azul, los rockeros y nevoleros de La Bruja, los cultos de Radio Bolívar y los informados de Radio Centro. ¿Deportes? Apenas intentos aislados de informativos pequeños, pero ni soñar en transmisiones ni programaciones.

El cambio

Esa puja Laso – Machado fue excluyente hasta mediados de los 90. Pese a que Don Alfonso salió de Radio Quito y pasó por Hoy La Radio y Radio Colón hasta establecerse en La Red, su puesto de privilegio nunca estuvo en duda. Mientras, Don Carlos seguía siendo amo y señor en Central, que era una radio tan hegemónica que muchas veces las entradas para el fútbol las podías comprar ahí. Recuerdo haberme fugado del colegio, caminar tres cuadras y hacer cola en la Roca 331 y Seis de Diciembre para buscar un boleto puesto mi calentador verde y amarillo.

Ese 1995 es muy especial para mí. No recuerdo otro año como ese, repleto de peras que me eché para ir al estadio al medio día. Recuerden que, entonces, los partidos de Copa Libertadores se jugaban al medio día en el Atahualpa. No me fugaba solito, éramos unos 10 los que lo hacíamos.

Ni siquiera como periodista recuerdo haber visto tanto fútbol como en el trienio 1995-1998. Y parte de esa motivación, lo confieso, fue haber descubierto una señal en FM que transmitía el fútbol: era Radio América 104.5.

Al frente de ese grupo estaba el inefable Óscar Portilla, quien ya tenía nombre propio por entonces. Había voces jóvenes, como la de Giovanny Cárdenas, Luis Miguel Baldeón, Fernando Baird y otros que le aportaron un baño de frescura al estilo clásico de la AM. Sin duda, ahí comenzó una nueva época.

Tras la incredulidad inicial, el fútbol en FM empezó a tener voz propia. El mismo Laso trasladó ahí su radio propia, donde su éxito coincidió con la caída en desgracia de Portilla, tras el incidente en Francia 1998. Para esa época, hasta la CRE de Guayaquil, emisora que demoró 4 décadas en volverse nacional, entró a la capital en Frecuencia Modulada.

La tecnología

Quito es una ciudad mecida entre montañas, con cerros en el mismo centro. “Oh, que descubrimiento”, dirán ustedes. Pero este evento geográfico tiene una directa incidencia en el comienzo de la caída de la radio deportiva AM. Poco a poco, se hizo más difícil captar con buen audio estas estaciones. Hay sectores, de hecho, donde resulta imposible obtener esta señal. Si a eso le sumamos que el sonido FM es mejor y su recepción nítida y que el espectro se empezó a saturar, pues las preferencias del público se fueron virando hacia allá.

Otro hecho hirió de muerte al AM: la aparición de los celulares con receptor de radio, allá por el 2003. Los teléfonos contaban y cuentan solamente con radio FM, por lo que no existía otra opción práctica.

Para ese entonces, el AM supervivía en gran parte gracias al público de Machado. Las otras estaciones (Quito, Tarqui, Positiva) peleaban por una porción mínima del pastel, que se llevaban La Red, La Luna (con Portilla), Sonorama, CRE…

En AM se anquilosaron. Miré de cerca el proceso de Radio Quito, que de “paladín del deporte ecuatoriano” ha pasado a ser una radio marginal dentro del mercado deportivo. Ahí, alguien llegó vendiendo ilusiones, ventas, transmisiones y terminó sirviéndose incluso políticamente de la empresa hasta que le cerraron el grifo y se fue buscando tribunas para hablar mal de sus exempleadores (años después, no tuvo empacho en llamarlos para ofrecer sus servicios, pero esa es otra historia). Luego, Jacinto Bonilla, con mucha dedicación, ideas nuevas y un personal de buen nivel, intentó reflotar la radio hasta que fue posible, pero sin un final feliz.

En el 2006 hay un hecho clave: Carlos Efraín Machado se retiró de la narración, ya enfermo y cansado. Central, desde entonces y hasta su desaparición verificada el miércoles 30 de abril, intentó vivir del recuerdo y el cariño que su mentor provocaba en los oyentes. Siguió  a flote, en buena parte gracias a la imagen positiva que su comentarista Roberto Omar Machado, hijo del narrador, tiene dentro del público.

Mientras, Alfonso Laso fue alejándose de los micrófonos poco a poco. Su adiós no fue tan espectacular como el de Machado, pero fue igual de sentido. Un día, Pancho Moreno no narró más y su radio también quedó apuntalada por su hijo Alfonso.

Pero mientras en La Red el esquema familiar funcionó (y, hasta ahora, funciona), en Central no fue lo mismo. Roberto Machado dejó la radio en medio de una disputa de ribetes familiares cuyos detalles poco le hacen a esta historia. De un día al otro, se vio obligado a continuar en el negocio, pero lejos del lar que lo cobijó siempre.

Es ahí que Machado hijo le da un nuevo giro a esta historia cuando abre Machdeportes, primero en Radio Latina y luego en La Poderosa, todas en FM. Su propuesta fue simple, pero efectiva: reclutar al personal de la época de oro de Central, pero con un giro distinto, más acorde a estos tiempos. Su esfuerzo fue notorio y hoy, 2014, la radio goza de buena salud, soportada en gran parte por el estilo novedoso, transgresor y nunca antes visto que Luis Miguel Baldeón imprimió en unas tardes que, hasta su llegada, estaban presas del aburrimiento y la información del deporte amateur.

Mientras La Red poco y nada ha cambiado, Central entró en una etapa de deterioro sostenida por administraciones poco felices. Valores importantes de esa radio, como Tarcisio Romero, Xavier Zevallos y otros se fueron y la calidad decreció.

El adiós

Cuando Carlos Machado fallece en el 2011, Central ya estaba en coma. El naufragio se verificó y terminó hace pocas horas con el hundimiento definitivo de la nave. ¿Qué pasó? Creo que algo usual en la radio, prensa y televisión: exceso de planes, ofertas, de cargos, de nombramientos, pero falta de ejecutividad concreta.

En diciembre del 2013, Tarquideportes terminó su ciclo en radio Tarqui, de forma casi anónima. Algo injusto, pues esta programación logró sostenerse en los 80 y 90 como una buena tercera opción. Pero tampoco cambió con los tiempos y se enclaustró en el AM.

Hoy, el AM es un desierto, donde solamente radio Positiva supervive. Honestamente, no me lo explico cómo ni por qué, en vista de que su programación, transmisiones tampoco tienen un valor agregado. Hoy, la lucha está en FM, al punto que ahí se abrió una radio deportiva dos semanas antes del cierre de Central.

“Yo hablo para los jubilados”, me dice un colega que trabaja en AM simplemente porque le adicionan algo a su sueldo en otra empresa. La realidad es esa: por tecnología, cambio de costumbres, la Amplitud Modulada está destinada al sepulcro en Quito. Mientras, en otras ciudades como Guayaquil, Buenos Aires o Ciudad de México, AM abarca a las radios más significativas y emblemáticas. Es que, claro, allá al menos no hay montañas que entorpezcan las ondas.

Así siguió Ecuador las Copas del Mundo

PREFACIO

Esta nota, donde cuento cómo se vieron y se oyeron los Mundiales de fútbol, iba a ir en uno de los #MartesMundialistas . Sin embargo, desperfectos técnicos (aparte de mis ocupaciones diarias), me impidieron actualizar esa sección.

Sin embargo, hoy vale la pena sacar esta nota, en vista de que Nueva Emisora Central, radio que es parte vital de esta historia, cerró sus servicios de información deportiva.

Tras esta introducción, pasemos al tema.

Catorce mundiales con voz y visión ecuatoriana

En 1962, Patricio Romero y Fabián Vizcaíno, relatores top de la época, prefirieron irse a un Sudamericano de Básquet , en Asunción. Esta doble deserción le abrió la puerta del Mundial de Chile 1962 a Jacinto Landázuri Soto, de 22 años en ese entonces.
El carchense, fallecido en el 2008, estuvo en el país austral y se convirtió así en
el primer ecuatoriano que transmitió un Campeonato Mundial de Fútbol. Lo hizo por las ondas de Emisoras Gran Colombia, la vieja cadena de Eduardo Cevallos, el Mocho, hoy fusionada con Caravana.
Así empezó la historia de cómo los medios audiovisuales del país cubrieron
la principal cita del mundo del esférico.

La promoción de los servicios informativos de México 1970.

La promoción de los servicios informativos de México 1970.

Exclusividad

Para Inglaterra 1966 fue Radio Quito la cadena del Mundial. La Voz de la Capital tuvo el servicio exclusivo de la BBC de Londres y los informes de Pancho Moreno y Blasco Moscoso.
En México 1970, las matrices de la información fueron Radio Gemas, una emisora que perteneció al grupo El Universo, y Radio Mambo de Guayaquil.
En tierra azteca, comandó las transmisiones otro narrador desaparecido:
Germán Cobos.
Esta Copa fue la primera que se vio por TV, pero en diferido. Las latas con las cintas de los partidos llegaban vía aérea aGuayaquil un día después de haberse jugado y las transmitía Canal 10, entonces propiedad de la familia Pérez Perasso.
Cuatro años después, ya estaba instalada la estación terrena de Quito, capaz de recibir señales del satélite.
Eso aprovechó el mismo Canal 10 (ya entonces parte del Grupo Isaías) para poner en vivo en las pantallas los cotejos -no todos- de Alemania 1974, con la voz de Jorge Akel.

Paladín del deporte ecuatoriano. Radio Quito y su presencia exclusiva en Inglaterra 1966.

Paladín del deporte ecuatoriano. Radio Quito y su presencia exclusiva en Inglaterra 1966.

La cadena radial de ese año estuvo presidida por CRE (Guayaquil) y Gran Colombia (Quito). Los narradores estelares fueron Petronio Salazar y Édgar Villarroel Caviedes.
En Argentina 1978 y España 1982 se repitió la fórmula. Las dos radios que
dieron la señal a otras del país fueron CRE y Nueva Emisora Central.
El relato de Alfonso Chiriboga, Ecuador Martínez y Carlos Efraín Machado era también tomado por los canales de televisión, que en cadena nacional llevaron ambas Copas a colores.
CRE dejó la exclusividad de México 1986 a la entonces recién inaugurada Radio Sucre. Central siguió matrizando para la capital.

Mano a mano.

Italia 1990 fue la primera ocasión para que los medios audiovisuales compitan.
Se armaron dos cadenas de radio y TV. La una, integrada por Telecentro, Gamavisión y Ecuavisa, con Radio Tarqui y Caravana.
En la otra, Teleamazonas se batió sola en lo televisivo,secundada por CRE. Pese a la aparente inferioridad, este pool (llamado Cadena Uno) terminó por imponerse en los ratings de audiencia.
Estaa experiencia cundió en Estados Unidos 1994, pero aquí no hubo pool entre las redes nacionales de TV. Cada uno de los cinco canales fue con su grupo de radiodifusoras. El más llamativo fue el que armó Teleamazonas con radios como Colón (con Alfonso Laso a la cabeza), Caravana (Jacinto Landázuri), Tomebamba (Guifor Trujillo) y Ambato (Patricio Mantilla).

La Gran Cadena Marlboro, publicidad imposible para hoy. Fue en Alemania 1974.

La Gran Cadena Marlboro, publicidad imposible para hoy. Fue en Alemania 1974.

Se recuerda de aquella época a la ya llamada TC Televisión con el narrador colombiano William Vinasco, a Telesistema con Víctor Hugo Morales, entre otros.
Para Francia 1998, se juntaron Teleamazonas y Ecuavisa (Conexión). Las otras estaciones fueron por su cuenta.
En radio hubo dos cadenas que transmitieron sin aliarse a la televisión:Radio
Sucre y Sea, formada por Atalaya de Guayaquil y La Red de Quito.

El monopolio

Hasta Francia 1998, la OTI (Organización de laTelevisión Iberoamericana)
se encargaba de comprar los derechos de TV a la FIFA y los revendía, a precios
módicos, a sus canales afiliados en toda América.
La OTI perdió esta potestad desde el Mundial 2002. Ángel Remigio González,empresario mexicano, conocido como El Fantasma por su nula exposición pública, negoció los derechos continentales de los torneos Japón – Corea 2002 yAlemania 2006.
González es dueño de varios canales y radiodifusoras en varios países de América. En Ecuador, sus intereses estuvieron, básicamente, en Red Telesistema.
RTS se alió con Teleamazonas en el 2002. Para el 2006 repitió el enlace mundialista con la estación que por entonces era propiedad del grupo de Fidel Egas, pero sumó a Ecuavisa. El pool se llamó La Tri.
González era también propietario de los derechos radiales, que en ambos
mundiales los obtuvo el grupo integrado por Central, La Red, Caravana, CRE.
Justo estos dos Mundiales fueron los que tuvieron a Ecuador en la cancha.

Italia 1990 y los primeros consorcios televisivos.

Italia 1990 y los primeros consorcios televisivos.

Luego, el Grupo Isaías compró la transmisión mundialista para Sudáfrica 2010. Esta exclusividad fue parte de la expropiación estatal ejecutada en el 2008.
En Sudáfrica 2010, TC y Gama TV unieron personales y señal. Presidiendo el grupo en el país sede estuvieron Diego Arcos y Roberto Bonafont, los directores de deportes.
En comparación a los anteriores torneos, la cobertura no abarcó tanto personal,todo porque Ecuador no estuvo presente. CD7 y Canela TVretransmitieron la señal.
En cuanto a la radio, Súper K800, radio estatizada, matrizó la señal  desde Guayaquil, junto a Caravana.
Mientras, desde Quito, Rumba Deportiva (94.5 FM) ganó este derecho.