Archivo mensual: julio 2015

Máquinas dispensadoras para todos

No están solamente en Japón, sino en el resto del Asia. ¿Por qué existen las máquinas dispensadoras? En este continente, el espacio es prioridad. ¿Para qué tener una tienda completa de bebidas, si las pueden vender en una máquina y así evitar el gasto en sueldos, arriendos y más que podrían ser invertidos en un negocio más lucrativo? Practicidad, sobre todo. 

Las máquinas dispensadoras Omnipresentes, casi todopoderosas. Dicen que las puedes encontrar hasta en el fondo del mar o en la cima del monte Fuji.. Son capaces los japoneses, no lo dudo. El hecho es que en Tokyo están en todos lados y, básicamente, venden bebidas. De todo tipo. El código es claro: si tienen el precio marcado con una cartulina roja, son calientes; si es azul, son frías.

También pude observar, aparte de las que venden bebidas, máquinas expendedoras de sopa, helados, libros, accesorios para el celular, tarjetas prepagadas para consumir. Dicen que hay algunas que venden ropa interior femenina usada. En honor a la verdad, no me constó. En cuanto a los refrescos,
casi todos tienen el mismo valor: 120 yenes (USD 1).

Acá, te invito a conocer algunas:

Helados (en el Nihon Budokan)

Helados (en el Nihon Budokan)

Barras de cereal. Me parece que en mi hotel (el Toyoko Ikebukuro Inn)

Barras de cereal. Me parece que en mi hotel (el Toyoko Ikebukuro Inn)

Bebidas calientes y frías. La típica y más usual de todas.

Bebidas calientes y frías. La típica y más usual de todas.

Producto típico de la máquina de bebidas: te caliente con miel y limón. Para el invierno.

Producto típico de la máquina de bebidas: te caliente con miel y limón. Para el invierno.

Sopa caliente de, me parece, choclo.

Sopa caliente de, me parece, choclo.

La máquina de bebidas, en su plenitud.

La máquina de bebidas, en su plenitud.

Productos capilares (metro de Yokohama).

Productos capilares (metro de Yokohama).

¿Tokyo es tan caro como parece?

El mito expuesto: ¿es Tokyo una ciudad cara, inalcanzable como para darse una vuelta? Ensayo una respuesta, tras lo vivido en carne propia.

Ginza, un día gris de invierno. Un taxi (carísimo) da la vuelta.

Ginza, un día gris de invierno. Un taxi (carísimo) da la vuelta.

Tokyo no es una ciudad bonita. Creo que lo dije alguna vez. Es un pantano que ha ido ganando tierra. No tiene un escenario natural. Su accidente geográfico más cercano, el imponente monte Fuji, se deja ver de lejos.

Sin embargo, el magnetismo y la magia de esta megalópolis no se repite en ningún lado. Tiene cosas que mil Parises y mil Nuevayores no juntan. Cosas únicas y genuinas.

¿Qué les puedo contar yo? Pues lo sencillo, lo casi cotidiano. Me perdí (en el literal significado del término) en la vieja Edo y algún testimonio puedo dar. Quiero empezar, porque alguna entrega posterior habrá, por el tema de los precios.

¿Japón es un país caro? El mito está expandido por el mundo: Japón es un país caro. Ya palpando en terreno, tengo que ser honesto y reconocer que es un país caro, pero dependiendo para qué.

¿Qué resulta caro en Tokyo? Los servicios públicos, para empezar. El metro cuesta, dependiendo de la distancia recorrida, un promedio de USD 2. Sin embargo, es subsanable, pues los dos sistemas que manejan el transporte público en esta ciudad tienen una tarjeta diaria con una tarifa plana de USD 10 para usar el servicio cuantas veces quieras. Es útil y muy recomendable.

Nunca, si quieres resguardar tu economía, tomes un taxi. Son carísimos. Por ejemplo, el traslado desde el aeropuerto de Narita cuesta USD 300. La carrera mínima era de USD 7.50. Me tocó coger uno, desde el terminal 2 al terminal 1 del aeropuerto de Haneda. 5 minutos de carrera me salieron por USD 15.

Bono de transporte en metro, en los dos sistemas que hay en Tokyo.

Bono de transporte en metro, en los dos sistemas que hay en Tokyo.

Los sitios de lujo, evidentemente, son caros en Tokyo y en cualquier lugar del mundo. Por ejemplo, en el hotel Park Hyatt, en Shinjuku, aquel que sirvió de escenario para Lost in Translation, una copa de espumante Dom Perignon puede llegar a costar USD 47.

¿Sabes qué resulta un lujo en Japón? Las frutas. Empezando por las más básicas, como un plátano. En un Seven – Eleven, cada uno puede costar USD 1. Y de ahí, la escala sube. Presentadas en lujosas cajas, empacadas, hay manzanas, toronjas, naranjas, uvas, que salen por no menos de USD 50. Sin exagerar y a las pruebas me remito.

Una carambola, 5 USD

Una carambola, 5 USD

Un plátano, casi un dolar.

Un plátano, casi un dolar.

Naranjas de USD 4...

Naranjas de USD 8…

40 USD por este triste paquete...

40 USD por este triste paquete…

Esto es lo más chocante: frutas que acá son casi gratuitas, allá terminan costando casi lo que dos almuerzos. Pero hay una razón que ayuda a entender este fenómeno: Japón no es un país agrícola, así que hay que importar estos productos.

¿El resto de comida? Hay de todo. Las cadenas eternas tienen ofertas que pueden servir a los presupuestos apretados. Pero de este tópico culinario prometo hacer un post aparte. 

Pero hay cosas baratas. La electrónica, por ejemplo. Que estos precios hablen solos.

Una MacBook Air a 950

Una MacBook Air a 950

Ipad de 16 a USD 360 (nuevo). Usados los encontrabas desde USD 100.

Ipad de 16 a USD 360 (nuevo). Usados los encontrabas desde USD 100.

En cuanto a los teléfonos, debes tener cuidado si quieres comprar uno en Japón. Lo puedes hacer únicamente si tiene la banda abierta, caso contrario no te sirve. No debes preocuparte, los vendedores se encargan de avisarte. Al menos así me pasó cuando yo estaba cerca de pagar USD 300 por un Iphone.

Akihabara es un barrio dedicado a esta clase de objetos. Encuentras, sobre todo, lo alusivo a los juegos de video, de toda época. También hay audio, video, fotografía, a precios competitivos. Merece que te des una vuelta.

Akihabara, el templo de la electrónica.

Akihabara, el templo de la electrónica.

En esta cadena de tiendas (no recuerdo el nombre) había reales gangas, sobre todo en electrónica de temporadas pasadas.

En esta cadena de tiendas (no recuerdo el nombre) había reales gangas, sobre todo en electrónica de temporadas pasadas.

En ropa también hay algunas gangas, en comparación a los precios de acá. Sirva el ejemplo.

Zapatos Nike a USD 28.

Zapatos Nike a USD 28.

Esta chompa para mujer, marca LeCoqSportif me salió por USD 30.

Esta chompa para mujer, marca LeCoqSportif me salió por USD 30.

Acá te recomiendo hurgar en los comercios, buscar en las calles comerciales los locales especializados. En cuanto a mercados “populares” (para la escala japonesa) te puedo recomendar el de Ameyokocho, cerca de la estación Ueno, poblado de comercios con precios convenientes. Ahí, por ejemplo, en un sitio de ropa deportiva, pude comprar una camiseta Umbro del Cosmos en USD 17.

Si vas a los grandes almacenes (Seibu, Isetan, Mitsukoshi, Sogo) asistes a un gran espectáculo, no menos de 10 pisos con todo tipo de marcas de media gama hacia arriba. Pero, ojo, acá no encontrarás gangas.

Matsuya, en Ginza, de Pierre Cardin para arriba.

Matsuya, en Ginza, de Pierre Cardin para arriba.

¿Sabes qué también resulta barato allá? El licor. Los precios que se manejan en Japón llegan a ser la tercera parte de lo que pagamos en Ecuador. Allá, el único impuesto que hay es el IVA, del 7%. Una muestra de los precios en supermercados.

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Clicquot a USD 36.

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Cognac Hennessy, a USD 36.

Ballantines de litro a USD 18.

Ballantines de litro a USD 18.

¿Hoteles? En Tokyo, como en otras ciudades asiáticas, pagas por el espacio. Si tienes espacio, tienes lujo asegurado. Por eso, te recomiendo que busques en los hoteles económicos de las cadenas japonesas, como Fresa Inn, Toyoko, Apa, Toyku Inn. Quedan cerca de las estaciones de metro y/o tren y son baratos. Son básicos, pero seguros y tienen todo cuanto necesitas.

Los hoteles de lujo, de las cadenas internacionales, te van a salir a precios standard. Si prefieres, hay ryokanes, hospedajes tradicionales japoneses con futones (camas al piso), con mobiliario mínimo. Los hoteles cápsula o cabina (usé uno por una noche en el aeropuerto de Haneda, el First Cabin, muy cómodo y con spa) también son más baratos.

Por ejemplo, yo me hospedé en el Toyoko Inn Ikebukuro 2. Excelente, limpísimo, el cuarto era chiquito, pero con buena cama, baño con tina, internet wifi, desayuno. Me costó USD 40 la noche, más barato que uno de su tipo en otras ciudades como NY, Río de Janeiro o París. Esto fue:

CAM00757

Cama de dos plazas, recontracómoda.

CAM00758

Escritorio, con TV (maldita la falta que hace, todo es en japonés) y todos los útiles necesarios.

Baño con tina y el inefable inodoro electrónico.

Baño con tina y el inefable inodoro electrónico.

Un detalle: pagar con tarjeta de crédito o débito, es posible. Sin embargo, hay sitios (sobre todo aquellos menos mundanos y más dirigidos a los japoneses) donde no te las aceptarán. Prefieren el efectivo.

CONCLUYENDO: Tokyo, efectivamente, es una ciudad cara. Los precios de la mayoría de servicios, en el mejor de los casos, son el doble de los que consigues en Ecuador. Sin embargo, con inteligencia y buscando, puedes encontrar la opción de conseguir cosas a precios similares y hasta más económicos que los nuestros. Sin embargo, toma en cuenta que la calidad allá es el denominador común de todo bien y servicio. Y la calidad cuesta.