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La torre de vigilancia de Quinteros

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Gustavo Quinteros juzga al Ecuador desde el alto de su supuesta superioridad moral. 

Gustavo Quinteros ha edificado, en medio de la gente, una suerte de torre de vigilancia. Desde ahí, él observa y escucha todo. Desde esa posición de superioridad, no duda en ejercer la descalificación como arma de defensa.

Según su ilustrado criterio, muy pocos saben de fútbol. Claro, él se ha encargado de ponerlos en una fila aparte. De repente, ellos forman parte del selecto grupo de periodistas con los que se reúne para intercambiar noticias, opiniones. Ese es su problema. Cada cual es abiertamente libre de rodearse de quién quiera. Se eligen los amigos, los panas; la familia nomás viene impuesta.

El resto, aquellos que no concuerdan con su paladar, son “idiotas”, “corruptos”. El maniqueísmo quinterista se aplica a rajatabla. Honestamente, me tiene sin cuidado que el DT de la Selección tenga ánimo y tiempo para este tipo de labores segregacionistas y para la descalificación fácil. Lo que me parece digno de resaltar es su incoherencia.

En la entrevista que publica El Universo, Quinteros dice que quienes se preguntan porque Ecuador no repite el nivel alcanzado al inicio de la eliminatoria al Mundial son “ignorantes, no saben nada de fútbol”, además de “idiotas”. Tampoco hace caso a nadie “porque hay poca gente que entiende y hay muchos detractores de su propio país”.

Este Quinteros que dice que “no hace caso a nadie” es el mismo que se extiende para explicar por qué un jugador está o no en la Selección. Es decir, tan poco caso hace, que se ve obligado a dar cuentas de sus convocatorias, cuando los técnicos de las Selecciones a lo que menos deben prestarse es a ese juego. Ellos se expresan mediante sus decisiones y nombramientos. El resto, que digan lo que sea.

Otro error de Quinteros, el más grave,  es meter al “país” en su discurso. Hay quienes, investidos en una buena fe y templanza que conmueven, creen que él se refiere exclusivamente al fútbol. No es así. La referencia al “país” no es tan inocente, es producto de su estado de superioridad moral. Yo quiero entenderlo y debe ser difícil para un personaje como Quinteros, acaso junto a Rafael Dudamel el DT de menor currículum dentro de las selecciones de Sudamérica, no sentirse portador de la Bandera Nacional, vocero de la ecuatorianidad, si a su lado tiene una corte de corifeos que festejan todas sus salidas de tono y que le justifican cuando entra en este pernicioso juego de las descalificaciones.

El “país”, ventajosamente, no es lo que cree representar Quinteros. La Selección Ecuatoriana de Fútbol es un equipo deportivo, representante de una actividad con cierta relevancia en el medio. Pero nada más.  El “país” es algo rotundamente más importante. Son los valores, el trabajo, la honestidad, el pluralismo, el respeto ajeno de todos quienes vivimos en este rincón del mundo, más allá de la insignificancia sobredimensionada del fútbol. Que no quiera Quinteros atarantar y vender la imagen de que quienes atacan a la Selección atacan al país. Eso es, aparte de enfermo, propio de espíritus minúsculos y dictatoriales, necesitados de impunidad para sus funciones públicas.

Y todo nace de la crítica por confiar en Jefferson Montero y en el desempeño del equipo ante Brasil, en el arranque de la Copa América Centenario. El DT de la Selección dice algo cierto: “Ecuador no está obligado a ganarle a Brasil”. Pero así como no existe esa obligación histórica y estadística, tampoco existe la obligación de hacer pasar por buena presentación un encuentro donde la Tri difícilmente pudo llegar al arco rival, fue superada en posesión de balón y no contó con armas reales de triunfo. Vender otra realidad es, además de ciego, dudar de la inteligencia y del buen juicio ajenos.

Quinteros ha hecho una tarea aceptable en la Selección. Los resultados le dan un aval. Pero no crea que esto lo vuelve indemne a la crítica. Que no se afiance en sus errores, expresados en declaraciones poco felices como ésta. Que no llegue al punto de creer que todo se le está permitido solamente porque cuenta con una corte de felipillos dispuestos a vender a su madre a cambio de una entrevista, una palmadita en la espalda o una respuesta en el Whatsapp. Poniéndose en este plan, hace todo lo posible para dificultar su éxito. Conviene, pues, que se baje de esa torre de vigilancia desde la cual juzga a todo aquel que no le gusta o no dice lo que él quisiera escuchar.

 

 

 

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¿Ecuador le puede ganar a Honduras?

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La respuesta es afirmativa. Ecuador le puede ganar a Honduras. ¿Qué de nuevo habría? ¿Qué hazaña sería? Un cálculo previo al Mundial nos entregaba el dato de que ambas selecciones estaban parejas en este grupo, relegadas por el favoritismo de franceses y suizos.

Honduras viene precedida de un logro internacional que Ecuador hasta ahora no ha conseguido y que ha sido omitido. En los últimos Juegos Olímpicos de Londres 2012, el equipo que dirige Luis Fernando Suárez llegó a los cuartos de final, donde Brasil tuvo que pasar penurias para poderlos derrotar. De ese equipo que tan buen papel hizo, hoy quedan Maynor Figueroa, Andy Najar, Jerry Bengston, Luis Garrido, Roguer Espinoza.

Mientras Ecuador no ha podido llegar jamás a unos juegos Olímpicos (y, al paso que va, seguro que no llegará en un buen tiempo), Honduras ya se dio el lujo de ponerse a la altura de los más duchos. Y ni siquiera contemos la historia mundialista, donde los centroamericanos aparecieron 20 años antes que nosotros, aunque sin tanta suerte (no han ganado hasta ahora en tres ediciones).

Pero, por el otro lado, está una calidad individual al menos similar en el cuadro ecuatoriano. Los hondureños no tienen un jugador como Valencia, por más que Costly y Figueroa hayan llegado a instancias altas de la competencia europea. En el campo físico, hay una similitud de biotipo, mientras que en lo técnico, tras lo visto en el estreno del Mundial, Ecuador cuenta con algún recurso más, nada que haga la diferencia frente a su rival.

Concluyendo, en medio de tanta paridad, es factible que cualquiera saque la cabeza. Incluso, desde lo táctico se avecina un encuentro de ideas calcadas, en vista del vasto conocimiento que ambos técnicos tienen de su rival. Todo será posible. Pero, más allá de esta eventual victoria, habrá que pensar que de poco servirá si no hay un triunfo sobre Francia, el 25, en Río. Y ese es otro cuento…

Una victoria ante los centroamericanos alargaría la agonía de esperar un milagro para clasificar. La sola posibilidad de empatar ante Francia ya exigirá un rendimiento superior al mostrado hasta hoy. ¿Será posible evolucionar tanto en tan poco tiempo?

Brasil 2014 y las claves del cuarto día

PER
Ecuador x Suiza

  1. Era el resultado más esperable. Suiza siempre fue favorito, por antecedentes, por historia, por calidad individual y colectiva. Si acá se vendió otra cosa, que se hagan cargo de esas mentiras los que creen que el periodista debe ser el Public Relations de la Selección. Suiza es uno de los equipos más duros de Europa, que se da el lujo de tener en la banca a un defensa experimentado como Phillipe Senderos, solamente por citar un ejemplo.
  2. Ecuador no empezó mal, pero su dominio inicial se debió, sobre todo, a la entrega, a la “garra”. Felipe Caicedo chocaba, pero no tenía opciones de gol. En el medio campo, Christian Noboa lanzó pelotas interesantes, casi se convirtió en media punta, pero no cumplió con su función. Y así todo se fue desvirtuando.
  3. El gol de Énner Valencia fue producto de una inspiración individual. No respondió a una concreta superioridad de Ecuador.
  4. Si durante la eliminatoria y la etapa preparatoria los errores defensivos fueron interminables e incorregibles, era difícil creer que todo se iba a solucionar por obra y gracia de la “garra” y la “motivación”. Las fallas de Domínguez, Guagua, Erazo… parten de un proceso de formación defectuoso y que, al parecer, poco importa.
  5. Antonio Valencia ha sufrido críticas exageradas. No fue un factor ofensivo porque, simplemente, se dedicó a subsanar los enormes huecos que la contención ecuatoriana dejaba. Por muy solidario, Valencia perdió su línea futbolística habitual.
  6. Fue duro verlo a Ecuador con la ventaja a favor y sin saber cómo mover el partido. Por eso es que Suiza empató enseguida, tras el descanso. Porque no existió decisión, porque todo fue a medias tintas entre mantener el empate o buscar la victoria. Y esa indecisión vino desde el director técnico.
  7. La jugada que genera el primer gol de los suizos es dramática. Erazo a dos metros del delantero, Gruezo persiguiendo a la nada y Domínguez atornillado a la línea de gol. Esta clase de equivocaciones van a seguir acompañando al equipo por los próximos años.
  8. Y la del segundo gol, ni se diga. Arroyo se queda esperando que piten un penal que no hubo. Cuando reaccionó, los suizos ya estaban en media cancha. Fue un contragolpe letal, de aquellos que hieren de muerte a defensas lentas como la de Ecuador.
  9. Hay un dato determinante. Ecuador es capaz de hacer goles solamente dentro del área rival. ¿Y si se cierran las compuertas, como pasó ayer? No hay nadie con verdadero poder en su remate de media y larga distancia.
  10. Felipe Caicedo no tiene el estado físico ideal para un desafío de alta competencia. Choca y eso llena la vista de la gente, pero no es un jugador a temer para los rivales.

Honduras x Francia

  1. Otro resultado predecible. No cabía otra opción que esperar la victoria de Francia frente a un equipo notoriamente inferior en todo sentido.
  2. Karim Benzema, sin estar dentro de los grandes candidatos al estrellato, asomó con un estilo excluyente, que habrá que esperar si sirve o no para opacar la ausencia de Franck Ribéry.
  3. Francia es fortaleza ofensiva, un medio campo exuberante (Paul Pogba) y una defensa firme, con Varane como elemento principal. En el arco, Lloris es garantía-
  4. Honduras mostró lo que se conoce: la fortaleza física de sus elementos, la velocidad y algo de fútbol, insuficiente para hacerle cosquillas a Francia.
  5. El grupo se definió ayer. Ecuador no tiene cómo inquietar a Francia. Suiza no tendrá problemas para resolver su situación ante Honduras.

Argentina x Bosnia

1. Era fácil esperar que Argentina salga a demoler a su rival. No fue así. Aparte de que Bosnia jamás resultó presa fácil, los argentinos tampoco se esmeraron en acelerar.

2. Que los argentinos se hayan encontrado con un gol de entrada, producto de la falla del rival, ayudó a bajar la espuma. Administraron la ventaja y fueron cicateros con el fútbol.

3. Argentina se mostró, a ratos, sin la presión de hacer algo mejor, sin ambiciones. Eso les baja prestigio. Sus nombres, sobre todo el de Messi, dan para esperar algo más.

4. Cuando la ventaja era demasiado insuficiente, Messi llegó e hizo algo de lo suyo. Bastó eso, solamente, para tener al mundo hablando de él.

5. Bosnia no fue un equipo sencillo, sobre todo porque buscó el empate, incluso con dos goles abajo. Será, seguramente, un rival superior a Nigeria e Irán.

¿Por qué se llaman así los estadios del Ecuador?

Estadio Olímpico Atahualpa.

Estadio Olímpico Atahualpa. (Fuente El Comercio)

Leemos a diario: “entrenó en el Capwell”, “jugarán en el Rafael Vera Yépez”… ¿Alguna vez nos hemos detenido a pensar por qué los estadios de nuestro país llevan los nombres que llevan?

En este pequeño informe les dará alguna pista sobre esos nombres que usamos frecuentemente.

Esmeraldas:
Folke Anderson. Agroexportador bananero sueco, dueño  de la compañía Astral, que donó el terreno para la construcción del estadio.

Portoviejo:
Reales Tamarindos. Homenaje al tradicional nombre alternativo que tuvo la ciudad desde su fundación española.

Manta:
Jocay. Homenaje al nombre aborigen de la ciudad, cuyo significado es “El lugar de los peces”

Chone:
Los Chonanas.
 Homenaje al pueblo aborigen que se ubicaba en la zona de Chone.

Guayaquil:
Isidro Romero Carbo.
Directivo de Barcelona entre 1982 y 1996, factor de la construcción del estadio.

George Capwell. Fundador del Club Sport Emelec y constructor del estadio.

Estadio Alberto Spencer (foto El Comercio)

Estadio Alberto Spencer (foto El Comercio)

Alberto Spencer. El jugador más importante de la historia del fútbol ecuatoriano.

Durán:
Pablo Sandiford. El basquetbolista más notorio de la historia deportiva nacional.

Quevedo:
Siete de Octubre: Día de la Cantonización de la ciudad.

Babahoyo:
Rafael Vera Yépez: 
Futbolista amateur, nativo de la ciudad.

Machala:
Nueve de Mayo:  Día del Combate de las Carretas

Quito:
Atahualpa: El último gobernante de los Incas.

Rumiñahui: Conquistador indígena.

Gonzalo Pozo: jugador de Aucas, la Selección y el fútbol colombiano en los años 50

Santo Domingo de los Tsáchilas:
Etho Vega: expresidente de la liga cantonal de Santo Domingo

Latacunga:
La Cocha: Sitio donde se ubica el estadio

Estadio Bellavista (Foto: El Heraldo)

Estadio Bellavista (Foto: El Heraldo)

Ambato:
Bellavista: Barrio donde se ubica el estadio

Azogues:
Jorge Andrade Cantos: Alcalde de la ciudad entre 1978-1984

Cañar:
26 de Enero: Día de inicio de la guerra del Cenepa

Cuenca:
Alejandro Serrano Aguilar: exalcalde, exvicepresidente y pionero del fútbol profesional cuencano

Loja:
Reina del Cisne:
Principal devoción católica de la región

Tena:
Leonardo Palacios: jugador de Aucas y la Selección en los años 60, oriundo de la zona.

Puyo:
Víctor Hugo Georgi: Futbolista amateur nativo de la zona

Estadio Víctor Giorgi (Puyo)

Estadio Víctor Giorgi (Puyo)

“Valencia, el más rápido del mundo” o cómo vivir de las mentiras

Creo recordar cuál fue la primera mentira gobeliana que, a base de repetirla (retwittearla, que es lo mismo) cientos de veces se hizo verdad incontrovertible en ese mundo paralelo que son las redes sociales. Un día, hace un par de años, a alguien le dio por poner en boca de Pep Guardiola que “Antonio Valencia era el mejor volante lateral del mundo”.

Me sorprendió de entrada la declaración, pero no caí. Recuerdo que, esa mañana, me puse a buscar en los medios españoles tal declaración. En Sport, Mundo Deportivo, As, Marca, ABC, El País, El Mundo, 20 Minutos no había nada.

Mientras, en Twitter y Facebook las menciones se multiplicaban. Pero, aparte del link a la ¿noticia? de los portales ecuatorianos que asumían como cierto el hecho, no había nada más.

Averigüé a dos periodistas, de Mundo Deportivo y Sport, sobre si Guardiola había dicho tal cosa. Me lo negaron de plano.

Valga decir la verdad: el tema apareció primero en Inglaterra y luego rebotó acá. Para recordar…

Ese fue el preámbulo. Antonio Valencia, por su popularidad, es el anzuelo perfecto para que hordas de periodistas e hinchas incautos caigan en la red de vivarachos deseosos de incrementar las visitas a sus portales y sumar seguidores a sus cuentas de Facebook y Twitter. El segundo cuento fue más audaz. Apareció un “estudio de la FIFA” que decía que Valencia era el futbolista “más rápido del mundo”. Wow. Otra vez, el impacto. Pero esta estafa no resistía una mínima averiguación a las fuentes oficiales de la FIFA (que están al acceso de todos, como su web) y solita se iba a desvirtuar. No fue así. Otra vez, los  portales ecuatorianos se volvieron la caja de resonancia de una mentira sin pies ni cabeza. Acá las pruebas:

Y siguen firmas…

Sin embargo, siempre habrá alguien con cinco dedos de frente que se plantee una duda razonable. Y fue Bendito Fútbol que, sin necesidad de montar grandes operativos de investigación, terminó por desbaratar tal pachotada.

Lean acá:

ben

Una nota contundente, donde cita incluso dónde se realizó el “estudio”: una web de hinchas del Manchester United.

Esto pasó en octubre último. Parecía que todo estaba aclarado. ¡No! El tema reflotó hace unas tres semanas. Esta vez, los mismos portales ecuatorianos volvieron a hacerse eco de la misma mentira, que ahora estaba bendecida por su publicación en medios internacionales como el inefable diario Olé (cuya capacidad para deformar aún los hechos más nimios merecerá un análisis aparte), La Tercera de Chile y Mundo Deportivo de España.

Es decir, para algunos periodistas en Ecuador el exclusivo hecho de que una mentira aparezca en un medio internacional ya la hace verdad.

Y, otra vez, la burra al trigo:

¿Su fuente fue un link de la FIFA? ¿Tuvieron la versión de algún funcionario de esta entidad? No. Y mejor ni preguntar si explicaron cómo se hizo el estudio.

Y la epidemia se extendió esta semana. Otra vez “un estudio” decía que Barcelona tenía “la mejor hinchada de Sudamérica”
Acá la audacia era mayor. Se citaba a la consultora brasileña Pluri como la autora de este “estudio”, donde incluso se llega a decir que Barcelona “tiene un promedio de asistencia de 33 mil hinchas por partido”. Tal mentira no merece el más mínimo reparo.

Vayamos por partes. Pluri existe y se dedica a esta clase de estudios, sobre todo en el mercado brasileño. Esta es la lista de sus últimas investigaciones, donde no aparece ninguna sobre “La mejor hinchada de Sudamérica”. Obvio.

pluri

Y, claro, la mesa estaba servida para:

Entonces, ¿cuál es el afán de reiterar en “noticias” que no existen? Hay dos opciones:

A)     Los medios tienen periodistas lo suficientemente torpes como para dar paso a “hechos” que no están mínimamente sustentados, contrastados o comprobados.

B)      Los medios tienen periodistas lo suficientemente vivos como para dar paso a “hechos” que no están mínimamente sustentados, contrastados o comprobados.

Ambas, en cualquier caso, son abominaciones del oficio.

Yo no voy a dar clases de periodismo. No tengo autoridad. Tampoco me gusta cuando alguien se pone en plan de Pitufo Filósofo y cita autores, cátedras y demás coartadas para sentirse culto e importante. Lo que voy a decir lo hago en defensa de mi oficio, porque detesto que me crean idiota y porque me niego a creer que la gente en verdad es idiota.

He llegado a la conclusión que quienes sacan a flote estas mentiras, lo hacen en plena conciencia de que están divulgando algo que no es cierto, pero que da notoriedad y réditos.  ¿Por qué un portal como Studio Fútbol se va a reprimir de publicar que Antonio Valencia es el jugador más rápido del mundo, si eso les va a dar cientos de retwitts?

Esto es deshonesto. Es “crecer” a base de engaños y abusando de la buena fe de la gente.

Pero que los hinchas tampoco se hagan los inocentes. He llegado a una conclusión: al aficionado ecuatoriano le gusta la mentira. Se endulza tanto con “noticias” como estas, que se niega a creer que se pueda cuestionar.

Entonces, acá el hambre (de mentiras) y la necesidad (de mentir) se juntan y crean un provechoso negocio.

Yo, lo único que puedo decir es que existe la obligación de pedirle más a la prensa. Los hinchas están en su derecho y en su deber. Creo que nuestro medio debe evolucionar hacia una crítica y una vivencia más profunda de lo que es el fútbol. Creyendo que Valencia es el jugador más rápido del mundo o que Barcelona lleva 33 mil hinchas por partido no vamos a llegar a tal objetivo.

Así fue la primera victoria sobre Uruguay (1979)

La conmemoración de la victoria.

La conmemoración de la victoria.

Ese 1979 fue especial por varias razones. Ecuador volvía a ser democrático, tras la asunción del binomio de la fuerza del cambio: Jaime Roldós – Oswaldo Hurtado.

Ellos juraron su cargo el 10 de agosto de ese año. Menos de un mes después, el 5 de septiembre , se verificó un hito poco reconocido en la historia de nuestro fútbol. Historia que, al fin y al cabo, no tiene mucho que lucir.

El hito es la primera victoria sobre Uruguay, tras 40 años de enfrentamientos y no pocas palizas, donde destaca el 0-6 del Sudamericano 1939, marcador que se repitió en el mismo torneo de 1941. El 7-0 de 1942 fue el marcador más agraviante. Luego, la cosa mejoró (!)  y hasta una honrosa derrota 2-3 podemos ver en el Sudamericano de 1949, en Río.

Era la Copa América de ese año, torneo que entonces tenía un formato raro. A ver, les explico: tres grupos, con tres equipos cada uno. Los ganadores de cada serie clasficaban a las semifinales, junto al campeón reinante.

Así se promocionaba el encuentro.

Así se promocionaba el encuentro.

Lo más raro era que se jugaba ida – vuelta, sin sede fija.

Ecuador había empezado mal esa Copa América. El 29 de agosto, en el mismo Atahualpa, perdió 1-2 con Paraguay, equipo que al final terminó quedando campeón de la competencia.

Así que, una semana despues, la Tri saltó en medio de la desconfianza a enfrentar a los campeones de Amsterdam, Colombes y Maracaná, la Celeste que pone boca abajo a sus rivales.

Roque Máspoli estaba al frente de los rivales. Cuatro años antes, él fue el técnico de Ecuador en la Copa América y había trabajado en El Nacional.

27 mil gentes llegaron a El Batán, entonces un estadio enorme al final de una avenida larga (la Naciones Unidas), descampados, La Carolina y no mucho más.

A las 21:00 empezó el partido. Y las cosas se resolvieron fáciles para Ecuador. A los 5′, Mario Tenorio abrió el marcador. Tres minutos después, el Diablo, Jorge Luis Alarcón, figura de LDU Quito, incrementaba cifras. Parecía ser una goleada.

El gol de Jorge Luis Alarcon se gesta.

El gol de Jorge Luis Alarcon se gesta.

Pero Uruguay recuperó el ritmo y evitó algo que, sin duda, habría sido catastrófico. Aunque, viéndolo bien, esa Celeste era pobre, la viva expresión de un equipo que no clasificó a dos mundiales consecutivos (1978 y 1982).

“Reaccionó Uruguay, pero para enredar el partido, no para llegar al arco rival que no pasó por apuros”, fue lo que opinó Jaime Naranjo en la nota que publicó El Comercio sobre el partido.

Y la goleada no estuvo lejos. A los 75′, el juez brasileño Romualdo Arpi Filho cobró un penal para Ecuador. Carlos Torres Garcés pateó mal y el meta Rodolfo Rodríguez lo atajó sin problemas.

A los 78′, Waldemar Victorino (lo mejorcito de Uruguay por esas épocas) descontó, también de penal.

2-1, victoria histórica, sin antecedentes. Luego, ganarles a los orientales no sería un negocio tan difícil.

Juan Madruñero arrastra a un uruguayo.

Juan Madruñero arrastra a un uruguayo.

Ecuador jugó con: Milton Rodríguez; Flavio Perlaza, Miguel Pérez, Pepe Paes y Fausto Klínger; Luis Granda, Carlos Ron (capitán), Carlos Torres Garcés; Juan Madruñero, Jorge Alarcón (Vinicio Ron, 59’) y Mario Tenorio (José Villafuerte, 76’).

Uruguay: Rodríguez; Moreira, De León, Marcenaro. Soryez; Saralegui, Agresta, Unanue (Maneiro), Castillo (exp), Victorino y Alonso.

De todos ellos, Marcenaro (Emelec, 1985), Saralegui (Barcelona 1990, Emelec 1991), Agresta (LDU Portoviejo 1986), Victorino (Audaz Octubrino 1986, LDU P 1987, América 1988) jugaron en el Ecuador posteriormente.

Se recaudaron 1 800 000 sucres, USD 72 mil al cambio de esa época (25 sucres).

30 años del Argentina 2 – Ecuador 2 en Buenos Aires

Felices por el empate. #Eraloquehabía

Felices por el empate. #Eraloquehabía

El lunes pasado se cumplieron 30 años del Argentina 2 – Ecuador 2 en Buenos Aires, el “partido de Ortubé” si hay que darle apellido a un resultado cuyos entretelones han sido magnificados, exagerados, alterados, pero que no deja de ser  historia. Acá, un pequeño recuerdo de este hecho.

Ecuador celebraba empates. Es dolorosamente cierto. A falta de medallas, trofeos, vueltas olímpicas y demás laureles, no había otra opción que elevar a la categoría de gestas simples y llanos empates, resultados no consagratorios.

Y el epítome de esta afirmación es el empate 2-2 que Ecuador arañó del estadio Monumental de River a su par de Argentina. Era un partido de trámite (Ecuador ya estaba fuera de la Copa América), pero la magnitud del rival y, sobre todo, la forma en que se escribió el resultado justifican cualquier exageración.

Sin entrar en mayores detalles, la conclusión es que el árbitro boliviano Óscar Ortubé hizo una interpretación literal del reglamento. Compensó todas y cada una de las quemas de tiempo que hizo Ecuador (que no fueron pocas) y, sobre todo, sintió el peso de haberle pitado un penal en contra al dueño de casa -¡y qué dueño de casa!- en el minuto final del partido.

Treinta años y una semana después, quedan algunos recuerdos, como este: la definición de Lupo Quiñónez para el primer gol:

¡Lupo, presidente!

¡Lupo, presidente!

Luego, el escándalo por el penal que Ortubé pita para Ecuador al final del partido:

¡Qué momento!  Le pitan un penal a Argentina, de local, en el minuto 90.

¡Qué momento! Le pitan un penal a Argentina, de local, en el minuto 90.

El magnífico cobro de Hans Maldonado, eficiente como siempre (no recuerdo que haya fallado nunca):

Palo zurdo de Fillol, bien cobrado. Gol de Hans Maldonado, el Alemán.

Palo zurdo de Fillol, bien cobrado. Gol de Hans Maldonado, el Alemán.

Y la portada del diario Clarín de Buenos Aires al día siguiente del partido:

Abajo, escueto y sin detalles el dato del partido.

Abajo, escueto y sin detalles el dato del partido.

Recordemos a los protagonistas de ese partido. Entre paréntesis, el club en el que jugaban en aquella época:

Israel Rodríguez (Emelec); Alfredo Encalada (D. Quito), Orly Klinger (Liga de Portoviejo, Bolívar Ruiz (LDU Quito), Tulio Quinteros (Barcelona) Wilson Armas (El Nacional), Hans Maldonado (El Nacional);  José Jacinto  Vega (El Nacional); Hamilton Cuvi (Nueve de Octubre);  Lupo Quiñónez (Manta) y Vinicio Ron (Universidad Católica). DT: Ernesto Guerra.

Nótese que hay hasta tres zagueros centrales, pero dos delanteros con vocación plenamente ofensiva.