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Cuadernos de la Copa América (I). Entre “corruptos” e “idiotas”

¿Qué hay detrás de la defensa a ultranza y del blindaje al DT de la Selección. Sin duda, la participación en juegos de poder (aunque sean mínimos) capitaliza el trabajo de un buen sector de la prensa. 

Quinteros, parece, olvida que ya no conduce a Emelec, sino a la Selección.

Quinteros, parece, olvida que ya no conduce a Emelec, sino a la Selección. (foto de EL COMERCIO).

Gustavo Quinteros ha dicho que “hay empresarios del fútbol que tienen contactos con el periodismo corrupto y que inventan”. También invitó a “no dar espacio a los idiotas”, en referencia a quienes hablaban de su inminente salida de la Selección.

Complicada labor la de este técnico, que le ha dedicado más tiempo a las supuestas conspiraciones mediáticas que existen en su contra, antes que a la autocrítica. Una maniobra que puede entenderse, planteadas como están las cosas.

Quinteros, por sus múltiples ocupaciones, jamás dirá quienes son parte del “periodismo corrupto”. Comete el error de generalizar. Lamentablemente, esta actitud no sorprende. Es parte del Ecuador de hoy, donde pensar opuesto y expresarlo es razón suficiente para ser objeto de descalificación. Es el país de las confrontaciones, de la grieta entre quienes dicen “blanco” y quienes dicen “negro”. A toda escala.

Hace mal el técnico. Olvida que ya no dirige a Emelec, Blooming. Actúa igual que cuando acusó a Roddy Zambrano de las derrotas de su equipo. A escala local, aunque impropias, estas salidas de tono son entendibles. Pero dirigir a una Selección es otra cosa, hay una representatividad que no puede ser obviada.

Esta postura desafiante, estridente del DT tiene antecedentes en el Bolillo Gómez. El colombiano, sobre todo después de la clasificación al Mundial 2002, mandaba a volar a quien osaba cuestionar su omnipotencia. Desde Carlos Villacís hasta Rodrigo Paz pasaron por su lengua.

El Bolillo, un ejemplo de impunidad que está a punto de ser igualado.

El Bolillo, un ejemplo de impunidad que está a punto de ser igualado. (Foto El Comercio).

Pero era el Bolillo. Un técnico, se quiera o no, trascendente para la historia del fútbol ecuatoriano. En cambio, Quinteros todavía tiene mucho que hacer si quiere llegar a ese sitial. Honestamente, no creo que llegue.

Pero, igual que el Bolillo, Quinteros también tiene sus corifeos. Un grupo periodístico que se ha abanderado con el “proceso” y cuyo esfuerzo diario se divide entre destruir todo lo que signifique el pasado reciente (Rueda, Vizuete) y aplaudir con arrobo de fan enamorada cualquier cosa que diga el nuevo DT.

No me cabe en la cabeza la posibilidad de que Reinaldo Rueda se refiera al “periodismo corrupto”. El colombiano, objeto de una cacería feroz que solamente bajó banderas con la clasificación al Mundial, tenía el gran mérito de dar la cara, aún en los momentos complicados (la eliminación de la Copa América 2011) y deslizaba inconformidad por la falta de reconocimiento a su trabajo solamente off the record. Nunca se dio el lujo de ahondar en diferencias, se manejo con admirable dignidad.

Pero hoy, cuando ya no está y no puede defenderse. Rueda ha pasado a formar parte de aquello que hay que olvidar y dejar atrás. Y quien, según un sector del periodismo, hará llover maná del cielo y es portador de la piedra filosofal es Quinteros.

Rueda, el culpable de todo lo malo. Claro, se lo dicen cuando se fue y no puede argumentar. (Foto El Comercio).

Rueda, el culpable de todo lo malo. Claro, se lo dicen cuando se fue y no puede argumentar. (Foto El Comercio).

¿Qué hay detrás de este abanderamiento con el hoy DT? Por currículo, Quinteros no tiene mayor cosa que ofrecer. Digamos, para no entrar en detalle, que aún dentro del medio local hay técnicos con mayor experiencia, conocimiento del fútbol ecuatoriano en sus múltiples dimensiones. Y si ponemos, face to face, el CV del argentino con el de Rueda, el del anterior técnico resulta superior.

Detrás de la defensa al “proceso” (de explicar esta palabra me encargaré en una futura entrega) hay más esperanzas que realidades. Esto, en el caso de quienes creen que su estilo futbolístico se trasplantará del Capwell a Monteolivo en forma exitosa. Pero noto que hay un sector que está con Quinteros porque estar con él significa acceder al poder.

Pasó lo mismo con el Bolillo. Aún en los momentos más impresentables del colombiano, nunca le faltó un periodista que saque la cara por él. Que hasta justifique lo injustificable. Hoy, lamentablemente, pasa lo mismo, pero con el agravante ya expuesto de que (todavía) Quinteros no es nadie en la historia de la Selección.

El acceso al poder, hoy, consiste en tener la notita, el número del celular del profe, almorzar con su cuerpo técnico, tener “la primicia” del uñero que X jugador sufrió en la última práctica.  Hay periodistas felices de que el DT escuche o lea la defensa que de él hacen, aún cuando haya mucho por observar. Por eso, no había que sorprenderse el aplauso masivo que de este sector recibió Quinteros cuando descalificó a quienes, supuestamente, lo quieren ver fuera de la Selección.

Pero, la historia ha visto, que estos personajes son los primeros en saltar del barco cuando empieza a hacer agua. Se distancian y buscan un personaje a cuya sombra vivir, hasta que venga otro. Así, sucesivamente.

Por eso, cuando Quinteros comience a flaquear (no puedo predecir el momento en que suceda, ojalá sea lo más después posible del 2018), no faltarán quienes abjuren de este presente. Si a Chiriboga, quien les hizo conocer el mundo y al cual sirvieron incondicionalmente ahora le dicen horrores, todo se puede esperar.

Mañana. Cuadernos de la Copa América (II). ¿Cuál proceso? 

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El falso mito del ‘éxito’ de Chiriboga en la FEF

Chiriboga no ha logrado ningún título oficial con Ecuador. Cuando presume de sus logros, se puede entender lo contrario (Foto El Comercio)

Chiriboga no ha logrado ningún título oficial con Ecuador. Cuando presume de sus logros, se puede entender lo contrario (Foto El Comercio)

El bombardeo publicitario ha sido constante. La Federación Ecuatoriana de Fútbol, cada vez que tuvo la oportunidad, no ha escatimado adjetivaciones para definir a la administración de Luis Chiriboga como una suerte de conducción papal infalible, fuente inagotable de triunfos y lauros.

Lo cierto es que como dice estas notas que publiqué en UN,  las vitrinas de la FEF siguen tan vacías como antes. No hay un solo logro consagratorio que atribuirle a la conducción dirigencial, en el supuesto caso que ella sea la responsable de hacer goles, evitarlos, plantear el equipo y demás actos que corren por cuenta de jugadores y técnicos, actores verdaderos del espectáculo.

Uno lo lee a este señor y creerá que Chiriboga ganó más que Vittorio Pozzo y Zagalo juntos.

Uno lo lee a este señor y creerá que Chiriboga ganó más que Vittorio Pozzo y Zagalo juntos.

Nada más gráfico que los números para valorar una gestión. Y recurrí al recuento de TODAS las competencias OFICIALES que enfrentó la administración Chiriboga, desde 1999.

Para mi análisis he tomado datos estadísticos de los siguientes torneos

Sudamericanos Sub 15: (2005, 2007, 2009, 2011, 2013)

Sudamericanos Sub 17: (1999, 2001, 2003, 2005, 2007, 2009, 2011, 2013)

Sudamericanos Sub 20: (1999, 2001, 2003, 2005, 2007, 2009, 2011, 2013)

Mundial Sub 17: (2011)

Mundiales Sub 20: (2001, 2011)

Copa América: (1999, 2001, 2004, 2007, 2011)

Eliminatorias al Mundial: (2002, 2006, 2010, 2014)

Mundiales: (2002, 2006, 2014)

Preolímpicos: (2000)

De acuerdo a este recuento, bajo la actual regencia federativa, las selecciones oficiales de Ecuador han jugado 234 partidos.

Detallo por competencia

Sub 15

Sub15

El saldo de efectividad en esta categoría es de 39%.
De repente, esta ha sido la divisional que menos notoriedad ha tenido, pese a que por ahí pasaron técnicos como Xavier Rodríguez y el mismo Sixto Vizuete.

Sub 17

Sub17
La única clasificación mundialista en esta categoría se logró en casa (2011), aparte de casos tan infames como el de los ‘Muertos Vivos’.  El rendimiento llega a 37,5%

Sub 20

sub20
Acá, fuera de lo futbolístico, se registraron hechos penosos, como las agresiones a dirigentes y el técnico Hugo Gallego. Dentro de este marco, el rendimiento es del 28,8%.

Mundiales Sub 17 y Sub 20

Sub2017
A los dos mundiales Sub 20, Ecuador accedió porque el torneo clasificatorio permitió un cupo más para los equipos de la Conmebol. Hay un único Sub 17, al que se llegó jugando de local la eliminatoria. Rendimientos del 50% en Sub 17 y 33% en Sub 20.

Copa América

America
La gran deuda histórica. Cuando la FEF habla de su “calidad” y “competencia” en el fútbol, parece que obviara el desastroso trabajo de las selecciones en el más importante torneo de selecciones en el continente. Los números son dramáticos, al igual que los datos puntuales: hace 13 años Ecuador ganó su último partido en Copa América (en Barranquilla, 4-0, sobre Venezuela). Hay un empate (0-0, con Paraguay, en Argentina 2011) y 13 derrotas. ¿Esta marca hace “quedar supremamente bien” al fútbol ecuatoriano? El rendimiento es un insuficiente 8,8%, como para perder el año.

Eliminatorias

Elim
La competencia que le salva los muebles a la FEF, por una razón sencilla: la mitad de los partidos se juegan en la altura de Quito, un medio al que la Selección le sabe sacar provecho. Y eso, precisamente, queda explicado en los números, porque Ecuador tiene un 50,95% de rendimiento en premundial, la tasa más alta en todas sus competencias.

Mundiales

MUNDIALES
En la máxima competencia se ha hecho lo que buenamente se puede, no hay hazañas. Los octavos de final son el techo máximo al que se pudo aspirar, en un momento. Rendimiento del 43,3%

Preolímpicos

Otra tara histórica del fútbol ecuatoriano. Junto a Bolivia, la Tri es la otra Selección de América que nunca pudo clasificar al más antiguo torneo intercontinental de fútbol. No tomo en cuenta para esta estadística este torneo, pero igual consigno lo imposible que fue clasificar a cuatro olimpiadas.

El gran total

TOTAL
El gran porcentaje de rendimiento de la Selección entre 1999 y 2014 es…

PerTreinta y ocho por ciento. Prácticamente un punto de cada tres en disputa ¿Es una efectividad para proclamarla a los cuatro vientos?

¿Es un índice del cual sentirse orgullosos?

No. Es la demostración de “triunfos” o “logros” que solo existen en la mente megalomaniaca de la dirigencia.

¡Cuánto bien nos vendría un baño de verdad!

 

 

Los 23 de Ecuador

¿Qué justifica o qué hace cuestionable la presencia de un jugador en la lista de Ecuador para la Copa del Mundo? Desde mi óptica, trataré de explicar la función de cada jugador en esta nómina.

fotogicial
Máximo Banguera:
Miremos el horizonte de arqueros del fútbol nacional. ¿Ya miraron? Pues no van a encontrar alguien que, al menos, tenga su proceso de formación y recorrido. Será el titular, si Domínguez no se recupera. El caso de Banguera es como el de Saritama: solamente por provenir de X club es que se ha ganado animadversiones gratuitas.

Alexander Domínguez: Por recorrido internacional y nivel, debería ser el titular. Pero su lesión lo puede dejar afuera. Sin grandes ejecutorias, es el mejor arquero del país.

Adrian Bone: El premio para alguien que siempre supo esperar. Entre todos los problemas de El Nacional, ha sabido salir airoso. El año anterior selló una buena campaña. Si no es él, ¿quién? Dreer no cumple con las reglas, Klimowicz creo que ya se retiró. Además, es el tercer arquero, jugará salvo alguna catástrofe.

Gabriel Achilier: Es parte del proceso. Representa el típico caso de “es lo que hay”. Es un jugador que nunca evolucionó técnicamente y no lo hará en estos 15 días. Propenso al error fácil, a la falta sin sentido. No es garantía, pero la falta de temple de Eduardo Morante (el favorito de Rueda, al inicio de su gestión) y la lesión de Jayro Campos lo ponen en una situación que ya habrían querido cracks como Luciano Macías, Vicente Lecaro u Hólger Quiñónez. Que la historia nos perdone.

Óscar Bagui: Es parte del proceso. No recuerdo una sola intervención suya destacada, ni en Olmedo, ni en Católica ni en Emelec. Es un jugador que, en el mejor de los casos, cumple. No tiene salida, defiende con las justas. Pero el técnico cree en él. Tampoco es que hayan opciones a la altura.

Frickson Erazo: Otro beneficiado de la carencia de elementos de calidad, que hace unos cinco años si estaban vigentes. Propenso a quedar rezagado ante el ataque del rival, le cuesta salir jugando y no tiene un juego aéreo destacado. Reventó tarde, cuando otros ya eran cracks consumados.

Walter Ayoví: Versátil, referencial y bien dotado tanto técnica como físicamente. Es de los jugadores más regulares, de los que nunca quedan expuestos por falta de argumentos futbolísticos. Irremplazable.

Jorge Guagua: 30 años de edad y sigue siendo una promesa. Jamás fue el sucesor de Iván Hurtado, ni siquiera de la Sombra Espinoza. Lento y concesivo en el mano a mano, sus rechazos cortos siempre terminan siendo de pronóstico reservado.

Juan Carlos Paredes: Correlón, pero sin técnica. Frágil para la marca. Si logra encauzar su velocidad, es un jugador letal en el ataque, como lo fue cuando destacó, en el Cuenca y en el Quito. La mejor opción posible.

Segundo Castillo: El eje del equipo. No habría razón para dudar de su convocatoria. Si el cuerpo médico se precipitó en recuperarlo y forzó su presencia, es algo que solamente se verá en el torneo. Pocos jugadores tienen su potencia, prestancia y poder. Jamás intentó algo distinto y ya es muy tarde para que lo haga.

Carlos Gruezo: La gran sorpresa. Desde que llegó a Alemania, fue suplente y solamente en el mes final de la Bundesliga se hizo titular. Titular en la Bundesliga a los 19 años, ¿qué jugador ecuatoriano puede ostentar eso? Tiene personalida, madera, calidad y reemplazar, eventualmente, a Castillo será su mejor carta de presentación.

Renato Ibarra: A los 16 años ya era titular en El Nacional. Su carrera ha ido evolucionando y no cualquier pelagato dura tres años en el fútbol holandés. Es una gran alternativa a Antonio Valencia y así lo probó en la eliminatoria.

Christian Noboa: Juega exactamente igual que cuando apareció. Ese fue su techo (el que no es bajo, precisamente), pero apenas sostiene su titularidad. No es un jugador del que se puedan esperar heroísmos.

Fernando Saritama: La gran polémica. Pero las cosas habrá que verlas fríamente: le rindió a Rueda cuando necesitó. En Quito, durante la eliminatoria, hizo buenos partidos y en el momento más crítico de la eliminatoria, en La Paz, cuando la clasificación se caía apareció para dar la cara. Saritama es un perseguido: se fue en medio de fábulas nunca aclaradas del Quito, de Liga salió por la puerta de atrás y en Barcelona no encuentra lugar. Tiene demasiada animadversión en contra. No va a ser titular, pero su espacio está bien ganado.

Antonio Valencia: El mejor futbolista del país. Discutirlo, ponerle un pero a su calidad, es de necios e ignorantes.

Édison Méndez: Un análisis frío me da como conclusión que su convocatoria es injustificada. Olvídense, no estoy ninguneándolo. Sus méritos pasados tiene, pero si estar en la Selección es el resultado del buen momento actual de un jugador, esa premisa no se cumple con Méndez. Su último año en Liga fue para el olvido, incapaz de ponerse al hombro un equipo que necesitaba ese liderazgo en la cancha que tanto se le endilga. En Colombia, donde llegó con grandes auspicios, fue uno más y ya está libre. Y ni contar su paso por Brasil, donde fue uno de los peores extranjeros en un Atlético Mineiro que casi descendió. Si lo llaman por su gol a Croacia o porque fue figura en la Sudamericana que ganó Liga, estamos perdidos. Eso, sin contar su potencial influencia negativa en el grupo.

Michael Arroyo: Lagunero que cuando entra en racha es interesante, un jugador capaz de cosas distintas. Viene descendiendo en México.

Felipe Caicedo: Es lo que hay. Pesado, lento y de discutible capacidad de resolución. No se puede depender de él para darle calidad a la ofensiva. Futbolísticamente, es un jugador estancado desde hace dos años. No evolucionó.

Fidel Martínez: Se ganó su presencia en un grupo que para él estaba cerrado. Aporta incluso en lo extrafutbolístico y es un buen backup.

Jefferson Montero: El otro jugador de este equipo, junto a Valencia, con nivel mundial. Su crecimiento es sostenido y es digno de cuidado para cualquier defensa. Pero tiene que estar enchufado, como lo estuvo en buen tranco de la eliminatoria.

Joao Rojas: Se puso la camiseta de un grande de México como Cruz Azul y cumplió. Su campaña individual no luce del todo porque su equipo quedó afuera más pronto de lo que se esperaba, pero tiene capacidad para desequilibrar defensas rivales.

Énner Valencia: Un hallazgo providencial, tras encontrar su posición definitiva en el campo de juego. Viene en una racha envidiable, donde le entran todas.

Jaime Ayoví: Está en la convocatoria porque Rueda lo conoce y Armando Wila (un jugador que se ganó la convocatoria a pulso) se lesionó. No tiene continuidad y desde que se lesionó en Oriente Medio dejó de ser el goleador que insinuaba.

¿Quién falta?

Pedro Quiñónez: Es un caso similar al de Gabriel Achilier. Es un arma de doble filo, a la que los excesos pueden terminar por anular. Como muchos otros (la mayoría) de esta lista, puede estar como no estar, que gran diferencia no hará.

Júnior Sornoza: La indignación que mucha gente muestra por jugadores que poco o nada han dado y darán por la Selección se la merecía Sornoza. Siendo volante, fue uno de los goleadores de la temporada pasada, es joven y ya sabe lo que es jugar un Mundial. Pero Rueda no lo tomó en cuenta, ni siquiera para la lista de los 30. Mucho habría ganado el futuro con su presencia en el grupo.

La Patria no es la camiseta

Juan León Mera, escribiendo un nuevo slogan o hashtag para Marathon Sports.

Juan León Mera, escribiendo un nuevo slogan o hashtag para Marathon Sports.

Juan León Mera, aparte de componer la letra del Himno Nacional en 1865, es también el padre de ensayos como “¿Por qué soy cristiano?” o “Los últimos momentos de Bolívar”. También creó novelas como “Cumandá” (obra cumbre de la literatura nacional) y “Mazorra”.

Estas y otras son, sin duda, la producción de un literato superlativo, que aparte era un pensador político de alto nivel. “Cumandá”, de ninguna manera, es la consecuencia del trabajo de un redactor publicitario.

El tiempo  quiso que este ambateño ilustre, con el paso de los siglos, se vuelva el redactor publicitario de Marathon Sports. Así de cruel fue el final de su obra.

#Masqueelsolcontemplamoslucir fue el desafortunado HT que Marathon Sports utilizó para promocionar la camiseta de la Selección. Impecable desde el punto de vista publicitario, esa frase del Coro del Himno Nacional la tienen en la punta de la lengua todos los ecuatorianos. Pero, ¿qué tan ético y legal es usar un Símbolo Patrio en una promoción comercial?

Partamos del hecho de que Marathon tiene el lícito afán de vender un montón de camisetas. Bravo por eso. ¿A quién le puede ofender que una empresa ecuatoriana, destacada y transnacional como pocas, tenga éxito comercial? 

Sin entrar en el debate de qué tan representados nos sentimos por nuestros Símbolos Patrios y reconociendo que el Himno Nacional es una obra que no tiene cobertura de Derechos de Autor, existen normas contenidas en el Manual de Ceremonial y Protocolo del Estado que restringen la utilización de los Símbolos Patrios a los ámbitos oficiales.

¿Qué tan oficial, pública es la intención de Marathon de posicionar a sus camisetas? Ninguna. Cruda y duramente, la empresa hace uso incorrecto de una enseña de nuestra nacionalidad. 

Pero esta fue solamente la punta del iceberg. La presentación de la camiseta, en la Casa de la Selección, resultó una sucesión de hechos desafortunados desde el comienzo. ¿Qué tienen que hacer los integrantes de la Escuela Superior Militar embanderando con gala digna de mejor ocasión un acto comercial y privado? ¿Acaso no se dieron cuenta que, tras su ingreso con el lábaro patrio, lo primero que hicieron en la transmisión televisiva fue decir, palabras más, palabras menos: “Entra la Bandera del Ecuador , con el auspicio de Claro”?

La Bandera Nacional cobija a Claro, el Himno Nacional a Marathon. ¿El escudo? No fue tomado en cuenta, felizmente. Se lo habrían peleado entre Cervecería Nacional, Coca Cola y el Banco de Guayaquil, con leve desventaja para el Banco, tanto que el Ingeniero Chiriboga se olvidó de nombrarlo en el ofrecimiento del acto.

El acto se cerró con una frase paradigmática, que explica todo lo que sucedió: “Civismo y deporte se dan la mano”. Tal vez, lo mismo dijo Hitler cuando presentó las Olimpiadas de Berlín 1936 o Videla en la inauguración de Argentina 1978.

Pero todo esto tiene un fin y un comienzo. La prensa deportiva ecuatoriana ha cometido un error capital: crear un maridaje espúreo entre Patria y Selección. Es decir, se ha creado una corriente donde si se opina que Ecuador puede perder en el campo deportivo, te conviertes en un enemigo del país, casi como si hubieras vendido secretos militares al Perú en 1995. Si la Selección te resulta indiferente, es como si hubieras escupido  en la tumba de los Héroes del 2 de agosto.

¡Stop, por favor! La Selección no es, ni más ni menos, que el representante de la Federación Ecuatoriana de Fútbol. A asumirla como tal. La  patria es mucho más que once jugadores en la cancha. La Bandera, mucho más que  una camiseta cuyo diseño puede gustar o no y cuya obligación no es cobijar simbólicamente a nadie.

Lo que dice L’Equipe de la Selección de Ecuador

La nota de L'Equipe

La nota de L’Equipe

Al contrario de la estridencia de Olé, Marca y similares, el diario deportivo francés L’Equipe tiene una bien ganada fama de medio equilibrado, con discurso frontal, pero lejano al circo.

Ahora que Ecuador será rival de Francia, este diario publicó una nota donde analiza a la Selección. La traduzco completamente, es muy probable que haya un error en vista que mi francés es chapucero y cuasi elemental. Al final, pongo el link de la nota, si alguien quiere comparar lo traducido con lo textual que publicó este medio:

“Ecuador, el otro desconocido”

“Puesto 23  en el ranking de la FIFA, Ecuador será el último rival de los Bleus en el Grupo E de la Copa del Mundo 2014. Esta es la presentación de una selección cuya clasificación se la ganó en casa, jugando a 2 mil 850 metros de altura”.

La estrella: Antonio Valencia

“El centrocampista del Manchester United es el único jugador de envergadura internacional en esta Selección. A los 28 años, tiene 67 partidos con 8 goles y volvió a ser un apoyo para los Diablos Rojos esta temporada (con una presencia de 14 de 18 partidos en todas las competiciones). Campeón de Inglaterra en dos ocasiones, en 2010 y 2012, sucedió a Cristiano Ronaldo en la banda derecha del MU cuando éste se había ido al Real Madrid en el verano de 2009. Jugador brillante, potente y versátil (también puede ser lateral derecho), Valencia es el vice-capitán de Ecuador, detrás de Walter Ayovi, el único jugador sudamericano que ha participado en todos los partidos de la Eliminatoria (16 partidos y 1440 minutos)”.

El técnico: Reinaldo Rueda:

“Con 56 años, Rueda llegó a la cabeza de Ecuador, una vez que salió de Honduras (futuro rival de Ecuador en este grupo E) durante la Copa del Mundo de 2010. Este técnico colombiano también había pasado dos años en el timón de su país natal entre 2004 y 2006. Una vez que logró la clasificación, rindió homenaje a Christian Benítez, quien anotó cuatro goles en la eliminatoria  y murió de un ataque al corazón los 27 años: “Dedicamos nuestra clasificación la memoria del gran Chucho. Sólo su familia puede entender el dolor que sentimos al ver partir a este hijo y hermano “.

Cómo clasificó Ecuador:

“Para llegar a su tercera fase final de la Copa del Mundo en doce años, Ecuador ha terminado cuarto en la zona sudamericana, con 25 puntos, siete atrás de Argentina. Su clasificación se debe a la campaña casi perfecta en casa (siete victorias y un empate (contra Argentina), en Quito, ¡a 2.850 metros!) Ecuador nunca ganó jugando de visitante, pero fue capaz de sacar un empate en Uruguay (1-1). Su máximo goleador es Felipe Caicedo, suplente en el Lokomotiv de Moscú, pero autor de siete goles en nueve partidos de clasificatoria. Ecuador jugó una vez con Francia, el 27 de mayo de 2008, durante un partido amistoso en el Stade des Alpes en Grenoble (2-0). En preparación para la Euro, los Bleus se impusieron por medio de un doblete de Bafetimbi Gomis, durante su primera convocatoria”.

La nota está acá